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Apocalipsis 3:14-16. Que eres para con Dios?

Que eres para con Dios?, y esta es una pregunta que sería muy bueno contestarnos, porque el pasaje que leeremos a continuación, nos confronta a tomar una decisión acerca de en qué vereda estoy, o que clase de relación tengo realmente con El.

14 Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:

15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. !!Ojalá fueses frío o caliente!

16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Asi como una taza de cafe sabe bien cuando esta caliente, un verdadero cristiano es aquel que tiene su corazon encendido y no se averguenza de su fe.

Un mensaje fuerte de Jesus, es momento de medir nuestro amor por El.

Este es un mensaje que Jesús mismo le da a Juan para que este lo lleve a la iglesia en Laodicea, una ciudad económicamente fuerte para la época, y la iglesia de esta ciudad era una iglesia sin pasión por Dios, oían de la palabra, asistían pero faltaba fuego en ellos.

Hay muchas personas que dicen creer en Dios, pero una cosa es creer en El, y otra es conocerle a Él, y cuando le conocemos verdaderamente no podemos menos que enamorarnos de Jesús.

Nadie que diga conocer a Jesús y no estar dispuesto a dar todo de si por El, puede ser alguien que realmente lo ama.

Creerías si te dijera que Judas amaba a Jesús?

De hecho Judas lo amo, pero no al punto de comprometerse, lo amo pero sin llegar a ponerlo en primer lugar, lo quería pero, no al punto de anteponer a Jesús por encima de sus propios deseos o ambiciones.

Es que hay distintos tipos de amor, hay amores que son egoístas, o superficiales, y hay amores profundos y sinceros.

Tú puedes creer en Dios porque has crecido en un colegio en el cual te enseñaron acerca de Dios, pero, si yo te preguntara si en ese punto de tu vida amas a Dios, quizá dudarías, porque para amar hay que conocer y conocer lo suficiente.

Y no estamos hablando de conocimiento que tiene que ver con estudio, sino que te hablo de un conocimiento que viene de la búsqueda diaria y constante de la presencia misma del Señor.

Porque cualquiera de nosotros podemos estudiar de la palabra y tener mucha teología pero, si no tengo al Espíritu Santo, entonces lo que tengo es pura palabrería.

Busca ser alguien que impacte el corazon de Jesus por el amor y la busqueda de su presencia en ti.

Una palabra que verdaderamente impacta es aquella que sale de la boca de alguien que ora y busca ser la boca de Dios.

Cuando estas verdaderamente encendido no lo ocultas.

En una oportunidad una mujer entro a un lugar donde Jesús se encontraba cenando en casa de un hombre llamado Simón, y esta mujer dice que baño los pies de Jesús con sus lágrimas, y no solo esto, sino que los seco con sus cabellos y no conforme con eso derramo sobre El un costoso perfume.

Puedes leer este pasaje en Mateo 26: 8 en adelante, Jesús desafío las costumbres de aquella época permitiendo que una mujer se comportara así, y no solo eso sino que la defendió.

Al ver esto los religiosos se horrorizaron, entre otras porque para ellos, incluido Judas, que también estaba presente, ese perfume costoso derramado había sido para ellos un desperdicio.

Una solapada humildad y generosidad diciendo que se lo podían haber dado a los pobres, pero que en el fondo lo que dejaban en claro, era que Jesús no era merecedor de tamaño “gasto”.

Esa mujer tenía el alma encendida a fuego por el amor de Dios, y no le importaba nada de lo que pudiera pensar la gente, y eso le valió la honra de Jesús hacia ella.

Cuando alguien conoce a Jesús, es imposible no darle todo.

Es que como no vas a darle todo a quien es el dueño de todo lo que ves, de todo lo que tienes, porque si lo tienes es porque Él te lo ha dado.

Quien no se ha rendido a los pies de Cristo, aún sigue contando sus victorias como merecidas o sus fracasos como desgracias de la vida.

Pero quien conoce de verdad al Señor, cuenta sus ganancias como bendiciones dadas por El, y las luchas o problemas que vienen irremediablemente a nuestra vida, como oportunidades para crecer y madurar en Cristo.

Hoy que estás leyendo esto, quiero decirte que no estoy aquí juzgando en qué lugar estas tú, estoy aquí para decirte, que si no estás firme y si tu amor por El no está bien plantado, aun estas a tiempo.

Todos hemos pasado por ese camino alguna vez, todos hemos luchado, Pedro lucho y lo negó, decía amarlo pero lo dejo solo, sin embargo, tuvo la oportunidad de enmendar el error.

Calienta tu alma.

Y hubo algo que lo cambio todo, y que revistió a Pedro de todo lo que necesitaba para estar firme en el amor de Jesús e ir hasta el final por llevar su palabra, y fue el Espíritu Santo sobre su vida.

Si Judas hubiera pedido perdón a los pies de la cruz, hoy estaría en el cielo.

No hay nada que tú puedas haber hecho, o estar haciendo que si te arrepientes Él no pueda perdonar.

Pero, no perdamos tiempo, hoy es tiempo de calentar nuestro corazón, de quitar la tibieza de nuestra alma.

Ten firmeza en tu corazon, y amalo por encima de todo lo creado, porque todo lo que puedas alcanzar viene de El.

Piensa si hoy viniera Jesús a buscar a su iglesia, analiza en qué estado te encontraría, y si lo que descubres no es lo que Jesús se llevaría, entonces hoy tienes la oportunidad de enderezar tus pasos.

Nadie puede servir a dos señores, Jesus, prefiere que definas que y quien eres, si dices creerle, entonces debes hacerlo con todo, si crees en Dios, pero buscas soluciones en otras cosas o filosofias, seguramente aun no has conocido ni experimentado el amor y el poder de Dios.

Es tiempo que lo conozcas de verdad, y lo ames en plenitud sabiendo como es El.

Conclusión:

No hay nada peor que un café tibio, o una bebida refrescante que se ha tornado tibia, no tiene el mismo sabor, y así pasa con nuestra vida de cristianos.

No podemos amar a Dios o creer en Dios, a medias, porque no sirve, Jesus, por duro que sea este mensaje que nos dejo, ha dicho que si estas tibio o a medias, te vomitara de su boca, y hoy te hace un llamado a que te vuelvas a El con todo.

Quizá no podamos imaginarnos a ese dulce y amoroso Jesús, diciendo algo como eso de alguien, y por eso hoy Jesús te está diciendo, Calienta tu corazón y dámelo sin restricciones, porque quien me ama no tiene sus reservas.

Busca esa conexión con el Señor cada día, que encienda tu alma y recuerda que aun la puerta está abierta, que aun el camino está abierto, y que Dios nos está haciendo un claro llamado cada día.

Respóndele hoy, si jamás le abriste tu corazón, o si has estado tibio, ora conmigo y cambia esa actitud, dile:

“Señor Jesús, perdona mis pecados, perdona mi tibieza y enciende mi amor por ti, límpiame y enséñame, me entrego a ti, recíbeme como tu hijo. Amen”

Si has hecho esta oración, Jesús te ha oído, busca cada día conocerle más, no te arrepentirás de hacerlo dueño y Señor de tu vida.

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