Biblia, Versículos

Isaías 43:1-2. En todos los momentos.

En todos los momentos está el Señor con aquellos que le aman y le buscan.

43  Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.

Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.

Que promesa tremenda para aquellos que sabemos en que Dios confiamos, antes éramos huérfanos, pero desde que le aceptamos en nuestra vida somos hijos.

Y Él es un Padre bueno y amoroso, y todo lo que viene a nuestra vida está regulado por El.

El no nos deja, vayamos con nuestra angustia o nuestro problema a su presencia, nada esta fuera de su vista y control, y tu estas en sus manos.

En las aguas y en el fuego somos calibrados.

A veces me he preguntado porque me toca pasar por aquello o por lo otro, pero desde que Cristo está en mi vida, hay algo que se, y es que todo lo que viene a la vida de un creyente pasa por el filtro del Señor.

Porque Dios permite algunas cosas que a la vista, podrían ser evitadas, quizá no tenga respuesta, solo El sabrá, pero, lo que sí sabemos es que El pasa con nosotros por esas tormentas.

Veíamos en otros artículos la historia de Sadrac, Mesac y Abed-Nego en el horno de fuego, la historia de Daniel en el foso de los leones, y sin ir más lejos, la historia de Jesús y su pasaje por la cruz.

Esa cruz a la que debemos ir todos los días, y aceptar que no todo será como desearía que fuera, pero será como Dios quiere que sea.

En medio de las aguas tormentosas o en el fuego de la prueba, nuestro carácter es moldeado y calibrado.

Es normal que no disfrutemos esos momentos, claro que a veces desearíamos que el Señor no permitiera que algunos eventos vengan a nosotros, pero todo lo que el enemigo planea para molestarnos, el Señor lo torna para nuestro bien.

Romanos 8: 28 dice: 28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.

De una cosa estoy segura, y es que aunque no me evite mi pasar por la tormenta o por el fuego, en cualquier desierto por el que me toque pasar, Él va conmigo, Él va contigo.

Una cosa es caminar solo, hay situaciones que pueden robarnos la esperanza y las ganas de vivir, pero cuando sabemos cuan inmenso es su amor, sabemos que no hay nada que Él no sepa, y que no nos soltara jamás, estamos sostenidos y guardados en El.

No significa esto que no podamos llorar, a veces hasta enojarnos, cual niños pequeños haciendo berrinches, pero vamos a aceptar su voluntad o no?.

Nuestra alabanza a Él, es cuando todo está bien, o en cualquier circunstancia?.

En la alegria y en la tristeza, en la bendicion o en la prueba, alaba a Dios porque El es digno.

La verdadera alabanza y adoración, el verdadero amor por nuestro Señor es en todo momento y circunstancia.

Recordemos a los primeros cristianos, que pasaron situaciones de injusticia, muchos murieron por causa de su fe, masacrados injustamente.

Hoy muy rápidamente nos sentimos injustamente atacados a veces, quizá un tema en tu trabajo, te sientes quizá que abusan de ti, o que no te valoran, pero habla con el Señor.

Quizá Dios está calibrando y formando tu carácter a través de esos procesos, que no son fáciles, pero que Dios usa para formar el carácter de Jesús en nosotros.

Hoy pensaba que si Jesús pasó por la injusticia, por el desierto de la traición, del dolor, como nosotros no vamos a pasar por ahí?.

Pero nosotros tenemos un camino abierto, y la victoria ganada en esa cruz por la que Jesús pasó en nuestro lugar.

El justo pago por los injustos.

Así que confiemos en el Dios que tenemos, cobra ánimo, levanta tu cabeza, no en orgullo sino en fe.

Llora delante de su presencia, y luego sécate las lágrimas y confía en tu Padre que tiene cuidado de ti y que mira mucho más allá de lo que tú mismo puedes ver.

Si estás pasando por aguas tormentosas, y la salida no puedes ver, entonces mira a Cristo, fija tu mirada en El, no hagas como Pedro que camino por las aguas hasta que quito su vista de Jesús y miro por donde caminaba.

Fija tus ojos en Jesus y quitalos de la circunstancia, las aguas no podran contigo si tu confianza esta firme.

Vivimos por fe y no por vista.

Quizá ves todo difícil, a lo mejor estás viendo escases, traición, dolor o injusticia en algo en tu vida, el mundo te atacara y las circunstancias vendrán, pero, El pasara contigo por ahí.

Conclusión:

Tú has sido redimido y comprado por la sangre de Jesús en esa cruz en la que pago el precio por tu vida.

Por lo tanto no estas ni estarás solo en nada de lo que te toque atravesar mientras estemos en este mundo.

Ponte en sus manos, refúgiate en sus brazos y si estas débil, su fortaleza es la que te levanta.

Si estas debil o triste o te sientes golpeado por muchas cosas que suceden en tu vida, acercate a Jesus, El te levantara y te acompañara.

Si aún no has conocido a este Dios del que te hablo, acéptalo en tu corazón y dale un lugar para que la esperanza que hoy no tienes pueda inundar tu corazón, dile conmigo:

“Señor Jesús, te pido perdones mis pecados, yo abro mi corazón, entra en él y anota mi nombre en el libro de la vida, ayúdame desde hoy a conocerte más, en el nombre de Jesús, Amen”.

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