Biblia, Versículos

Daniel 6:16-23. En el foso de los leones.

En el foso de los leones estaba Daniel, y muchas veces nosotros nos encontramos de esta manera, rodeados por circunstancias o por dificultades de las que no podemos escapar.

16 Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.

17 Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase.

18 Luego el rey se fue a su palacio, y se acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño.

19 El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones.

Daniel tuvo que pasar por ese foso.

20 Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?

21 Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre.

22 Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.

23 Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.

Te resumo la historia.

Para poner en contexto de lo que sucedió antes de esto,  te cuento que sucedía, Daniel era uno de 3 gobernadores, que estaba por encima de otros gobernantes que estaban buscando el modo de hundirlo y no encontraban como hacerlo.

Entonces se les ocurrió ir y decirle al Rey que firmara un decreto, que por un lapso de algunos días, nadie podía pedirle nada a su Dios, salvo a él, y el Rey acepto.

Entonces, que hizo Daniel?, si leen la historia lo verán, dice que todos los días abría las ventanas de su cuarto y se arrodillaba a orar, obviamente en esto agarraron a Daniel y por esto termino en el foso de los leones.

No importa si lo que ven tus ojos te muestran una dificultad dificil de atravesar, esos leones estaban hambrientos, pero no tocaron a Daniel, porque su confianza estaba puesta en Dios, y no en su condicion, aprende a darle la gloria y las gracias en todo tiempo y todo lo que venga a tu vida sera para crecimiento.

Es que Daniel no dejaría de orar ni de buscar el rostro de Dios, y para hacerlo no se escondía, lo hacía y que el mundo lo viera, y asumía las consecuencias de una orden injusta, el sabía muy bien quien era su Señor, y sabía que en cualquier caso tenia Dios que lo defendería.

Dios no libro a Daniel de ir al foso de los leones, Dios estuvo con el en el foso y lo ayudo a salir ileso.

Que probabilidades tiene un ser humano de sobrevivir a esto? Pocas, o ninguna de sobrevivir en medio de leones hambrientos, pero la esperanza de Daniel, no eran en las probabilidades sino en su Dios.

Quiza puedas pensar porque estas atravesando por una enfermedad, o algún ser amado está pasando por algo así, o quizá te ha tocado vivir una vida muy dura, mira, si tú eres un hijo de Dios que confía en El y lo conoce, te aseguro que sea cual sea el camino difícil por el que te toque caminar, no iras solo.

Jonás tuvo que estar en el vientre de ese pez, Sadrac, Mesac y Abeg Nego entraron en el horno de fuego, Daniel fue al pozo de los leones, Jesús fue a la cruz.

Pero, estuvieron acompañados todo el tiempo por el propio Dios de los ejércitos, no siempre el Señor nos librara de pasar tiempos duros o situaciones que no quisiéramos atravesar, pero a los hijos de Dios todo nos ayuda a bien, y sabemos darle la gloria aun en medio de la debilidad o agonía.

Si detienes tu mirada en la circunstancia tendras temor, pero, si miras mas alla, y fijas tus ojos en el autor de tu fe, entonces iras de gloria en gloria, y aun en medio de la tempestad sabes que en todo tiempo El Señor nos guarda.

Esteban, el fiel Esteban murió apedreado por personas que querían condenarlo por testificar del verdadero Dios y llevar el evangelio de Jesús, pero mientras sufría esta condena de hombre, le daba gloria a Dios, y poco le importo porque su mirada estaba fija en Cristo Jesús.

Cuando tú estableces tu prioridad no importa lo que tenga que pasar, tú confías.

Si sabemos que el Dios que tenemos es un Dios que nos fortalece en medio de la debilidad, y que no mira hacia otro lado cuando nosotros estamos mal, entonces confiamos.

Él es el Dios que les cierra la boca a los leones, al que el mar y el viento le obedecen, y el fuego no puede quemarlo, nosotros somos sus hijos, y le doy la gloria a Dios cuando todo está bien, y aun más cuando estoy en prueba.

Dios no nos evitara la prueba, debemos pasarla, El no nos deja pasar por algo que sabe que no podemos vencer, y siempre nos da las herramientas y la forma de pasar al otro lado.

No hay cosa que el enemigo deteste más, que ver a un hijo de Dios glorificando cuando está en medio de una prueba, te aseguro que sale huyendo.

Como Daniel, quizá te sientas cercado, no sabes cuál es la salida, no hagas nada, solo ora, clama al Señor, porque El oye el clamor de sus hijos, si no tienes fuerza hazlo como te salga, Él nos oye, aun en el susurro.

Conclusión:

No hay leones que puedan con los hijos de Dios que oran y saben que sea lo que sea que tengan que vivir Dios está con ellos.

Te invito a que leas completa esta historia en tu biblia, la fe viene por el oír y oír la palabra de Dios, a veces nos llenamos de muchas otras cosas, y nos distraemos, cuando en realidad lo que necesitamos es llenarnos de su palabra y pedirle al Espíritu Santo que nos guie.

El enemigo y las circunstancias te hablaran de temor, y pretenderan que te llenes de ese temor, pero llenate del Espiritu Santo y pasa por encima de todo de la mano de Dios.

El está cerca, no se ha alejado, no está desatento, está muy pendiente, y si estas débil, Él es experto en darle fuerzas a aquel que no tiene ninguna.

Si así te sientes vamos a orar juntos y ponernos a cuenta, y si nunca le entregaste tu corazón a Jesús repite conmigo:

“Señor Jesús, entra a mi corazón, perdóname y límpiame, fortaléceme y lléname de tu Espíritu y líbrame de lo que viene a mí para lastimarme, en ti confió, en el nombre de Jesús, Amen”.

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