Versículos

Romanos 3:24-25. Somos Redimidos.

Somos redimidos por medio de Jesús, el pago por nosotros con precio de sangre.

24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús,

25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados.

Hemos recibido perdon.

Hemos sido redimidos por el Señor, y es importante entender primero que significa esto, cual es el significado de esta palabra que tanto oímos.

Redimir es el acto de liberar a una persona de una deuda, de una situación de esclavitud o de cualquier situación que te mantenga atado o comprometido a algo que hiere.

Jesús vino a pagar el precio por nosotros, antes estábamos en una situación de esclavitud, estábamos atados al pecado, a la condenación de nuestra alma y no había esperanza.

Las cadenas que nos mantenian cautivos se rompieron, y fuimos rescatados por Jesus, el camino esta abierto, el unico camino es El, no busques otros porque no te llevaran a ninguna parte, Jesus es el camino, la verdad y la vida.

Pero cuando Jesús vino se llevó sobre si, toda deuda.

Muchos no entienden porque Jesús debió morir, algunos solo piensan cuando ven la película acerca de la muerte de Cristo, y ven esa situación como una terrible situación y que malos los que lo crucificaron, pero, hay mucho más detrás.

Pago por nosotros.

El vino a morir por nosotros, en los tiempos del antiguo testamento, el pueblo de Israel cada año hacia sacrificios y mataba dos machos cabríos en lo que ellos llamaban “expiación” y a través de ese sacrificio tenían perdón de los pecados de ese año y así sucesivamente cada año debían hacerlo.

Cuando Cristo vino a la tierra, Él fue nuestra expiación, una vez y ya no son necesarios más sacrificios, la perfecta ofrenda fue entregada en sacrificio por nosotros.

Pagada a traves de Jesus, estaba toda la deuda de la humanidad.

En esa cruz Él se llevó y condono todo pecado, todo tu mal historial, y abrió un camino al Padre que te deja en libertad para poder acercarte a El sin obstáculos.

El camino está abierto, lo único que debemos hacer para recibir ese perdón y esa libertad que ya nos fue ganada en la cruz.

Lo unico que debemos hacer es acercarnos y reconocer nuestra necesidad de perdón y nuestras faltas.

Ya Él ha pagado el rescate por ti, por mí y por todos y cada uno de los que habitamos esta tierra y los que vendrán, no hace falta más sacrificios, la historia se partió en dos.

Lo que antes cuando se vivía bajo la ley de Moisés hacía falta, ya no más.

La ley solo sirve para abrir nuestros ojos y mostrarnos cuales son nuestras faltas, para enseñarnos que es lo que se puede o no hacer, pero la ley en sí misma no salva a nadie.

Por eso, Dios decidió que El mismo pagaría el rescate y nos daría la salvación.

En esa cruz se pago el precio por tu rescate.

No te pidió que te sacrifiques tú, ni que sacrifiques a alguien más, nada de eso hace falta, solo reconocer a Jesús como Señor y Salvador de tu vida, El estableció un nuevo pacto con nosotros a través de Cristo.

Ese nuevo pacto es para ti y para todos nosotros.

En el antiguo testamento, Dios había hecho pacto con su pueblo, y a través de Moisés les dio las tablas que contenían sus mandamientos, y había establecido normas y formas en las cuales podían mantener una relación con El.

Pero Cristo vino para renovar aquel pacto, y darnos además de las enseñanzas de lo bueno y lo malo, la forma en la que ya no hacía falta nada más que abrir el corazón.

El hizo simple todas las cosas para nosotras.

Cargo con nuestros pecados, con nuestras iniquidades, con todo el peso de la humanidad, y aquel que no había pecado jamás cargo con esa suciedad sobre El, para que nosotros podamos ser limpios a través de su sangre.

Conclusión:

Si crees que para nadie has tenido valor, acuérdate de lo que Jesús hizo por ti, y entenderás cuán importante eres, y que aunque aún no habías nacido en aquella época, ya el Señor te conocía.

Hemos sido libres y perdonados en Jesus.

Pablo en esta carta a los Romanos nos está diciendo, El ya propicio el pago por nosotros, nos ha dado redención y nos ha limpiado con su sangre de todos nuestros pecados.

Acercate.

Acércate al Señor con libertad y confianza, Él es bueno, y te recibe no importa la condición en la que estés, ni tampoco todo lo malo que hayas hecho, Él tiene perdón para ti.

Si nunca le has abierto el corazón, hazlo ahora, dile conmigo “Señor Jesús, gracias por tu perdón, límpiame de pecado, te abro mi corazón, recíbeme como tu hijo y enséñame a comenzar de nuevo en ti, en el nombre de Jesús, Amen”

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