Biblia, Versículos

Mateo 2: 2-11 La estrella de Belén.

La estrella de Belén, que guio a estos sabios a Jesús, es la misma que se deja ver una vez más en este 2020, y tengo la sensación que no es casualidad, en este año tan difícil para la humanidad, esa estrella, que sabemos que no es otra cosa más que la conjunción de dos planetas, se deja ver, inmensa y potente, y nos guía a mirar al cielo, porque es de allí, de donde viene nuestro socorro.

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,

diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.

Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:

Y tú, Belén, de la tierra de Judá,
No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá;
Porque de ti saldrá un guiador,
Que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;

y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.

10 Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

11 Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

Esa estrella en el cielo, los guio al Mesías, mira tu al cielo ya que de ahi viene tu socorro.

En alguna otra oportunidad hablamos acerca de este pasaje y vimos quienes eran estos personajes que hoy día, son un mito, y no eran otra cosa que sabios que siguieron la ruta de esa estrella y pudieron llegar hasta donde estaba Jesús recién nacido, y adoraron a su rey dándole lo mejor que tenían.

Belén, esa pequeña ciudad, albergo al Señor de Señores y Rey de reyes, nacido como un pequeño niño encomendado a María, una joven virgen con un corazón lleno de Dios, y que acepto con obediencia la tarea de ser la madre del hijo de Dios, y encomendado a José, un hombre íntegro que recibió a María y la apoyo en esta tarea que tenía por delante.

Estos sabios, conocían de estrellas, quizá no podían saber lo que hoy sabemos acerca del sistema solar, pero sabían medir muy bien ciertos acontecimientos y eran guiados por las estrellas de manera sobrenatural, y en esta oportunidad un astro en el cielo los guiaba hacia el Mesías.

Ellos siguieron esa estrella, que simbolizaba el nacimiento de Cristo, el hijo del Dios, hoy día cuando hacemos el árbol de Navidad ponemos esa estrella en la cima de nuestro árbol, en recuerdo de lo que significo esa estrella.

Déjate tu guiar, como estos Sabios o Magos lo hicieron, quizá no sea una estrella la que te guie hacia Él, quizá sea la oración de alguien en tu favor, o a lo mejor, sea el mismo Señor que te busca y con su amor y misericordia te está mostrando el camino hacia Él.

En esta Navidad, que la luz de esa estrella de Belén este iluminando tú camino, o lo que es mejor, que la luz de Cristo alumbre tu vida.

No vivas esta Navidad como una fecha más en el calendario, ni como un día donde te juntas a comer e intercambiar regalos, ofrécele a Dios lo mejor que tienes que es tu corazón.

Deja que la luz de Jesús brille en tu vida, y cambie esa tristeza en alegría, que cambie tu corazón herido, por un corazón sano, permite que la luz en esta noche ilumine tu vida.

Este pasaje nos cuenta de cómo estos sabios oyeron a Herodes y elegantemente salieron de delante de Él, y buscaron el camino hacia Jesús, la estrella iba delante guiándolos.

Ellos siguieron esa estrella, en pos de adorar al Señor, sigue tú la luz del Señor iluminando tu camino a través de su palabra y adora a Jesucristo el Rey.

Conclusión:

El vino a este mundo por ti y por mí, por amor a la humanidad, Dios se hizo hombre.

Esta nochebuena, busca la luz de Jesús en medio de tanta oscuridad.

Abre tus ojos y mira al cielo, y mientras todos festejen, habla con Dios, Él tiene los oídos atentos a tu voz, si lo buscas, vendrá a ti, porque nadie que clama a Él se va con las manos vacías.

No hay nada más bello que su presencia, mira al cielo y la luz del Señor vendrá sobre tu vida.

Feliz Navidad.

Feliz Navidad con Jesus.

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