Biblia, Versículos

Hechos 1:8. Día de Pentecostés y Shavuot.

Día de pentecostés, se celebra unos 50 días posterior a lo que es la resurrección de Jesús, nosotros celebramos este día y coincide con una fiesta judía llamada Shavuot, lo cual no es casualidad.

pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Que es Shavuot?.

Esta fiesta es la segunda fiesta más importante para la comunidad judía, y se celebra 50 días o 7 semanas, luego de celebrar Pesaj (pascua judía).

En esta fiesta se recuerda y se celebra la entrega de las tablas de la ley por parte del Señor a Moisés en el monte Sinaí.

La ley fue dada a Moises en un momento en el que el Señor debia establecer orden, pero el pueblo rompio la ley enseguida de recibirla, es que el hombre no puede por si solo.

Y coincidentemente también es el día en el que luego de 50 días de resucitado Jesús, el Espíritu Santo prometido por Jesús antes de ascender a los cielos, desciende sobre los apóstoles y sobre toda la multitud reunida alabando y adorando a Dios.

Esto es casualidad?

No, no es casualidad, y veamos en un breve resumen porque no lo es, y como conecta una fiesta con la otra y en qué punto el Pentecostés para los cristianos es el nacimiento de una nueva era y de la iglesia como tal.

El pueblo judío festeja la entrega de la ley, o los mandamientos al pueblo por parte del Señor, pero la verdad es que ese día en el que Moisés desciende del monte Sinaí con las tablas de la ley, el pueblo ya había roto y quebrantado esa ley, porque es que el ser humano no puede por sí mismo hacer las cosas bien delante de Dios.

En resumen cuando Moisés baja con estas tablas encuentra al pueblo adorando un becerro de oro, y ese día por causa de ese quebrantamiento de la ley mueren aproximadamente tres mil hombres.

Pero aproximadamente mil años después.

Jesús resucita y antes de ascender al cielo, promete al Espíritu Santo, el cual nos envestirá de poder, y 50 días luego, mientras están en ese aposento alto orando y esperando por la promesa, el Espíritu Santo desciende y llena a todos.

Hechos 2:1-4 dice “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos.

Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados;

El Espiritu Santo descendio, ese mismo espiritu que estaba en Jesus, es el que vino a habitar en nosotros, y el que nos da poder y autoridad, la letra mata, pero el Espiritu vivifica.

y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.

El Espíritu Santo y las lenguas.

Aquí nos cuenta esto y es verdad, esta es una manifestación y si no las has recibido aún puedes pedirle esto al Espíritu Santo, que llene tu boca de nuevas lenguas, que es una forma más de orar y una comunicación de espíritu a espíritu.

Pero lo más interesante de todo esto es que esta multitud comenzó a hablar en estas lenguas desconocidas para ellos, pero muy conocidas para otras personas que solo contemplaban lo que sucedía pero no entendían lo que pasaba, pero de pronto comenzaron a entender esos idiomas que eran de sus pueblos natales.

Que la llenura te sirva para que otros oigan la palabra, que es lo mas importante.

Y esta multitud pudo comenzar a oír palabras que venían del cielo, y dice, si continuas leyendo en tu biblia, que en un momento Pedro se levantó y comenzó a predicarles de un modo que jamás lo había hecho y más de tres mil personas fueron convertidas ese día.

El mismo Pedro inseguro y que metio la pata en otras oportunidades, el que tuvo temor, ahora estaba lleno del Espiritu Santo, y su debilidad se transformo en fortaleza.

Cuando el Espiritu viene sobre nosotros, no es posible no adorarle, un viento nuevo esta en nosotros y lo que antes no podiamos, ahora podemos.

Ves alguna similitud entre aquel día en el que más de tres mil murieron por causa de la desobediencia a la ley y esas tres mil personas que recibieron vida por causa del Espíritu Santo?.

Y está bien que veas esa similitud, es que la ley en realidad es respetable porque todo lo que está en la biblia hay que respetarlo, puntos y comas, pero la ley no puede traer vida, mas bien, trae condenación porque el hombre no es capaz de cumplirla.

Pero el Espíritu Santo trajo vida, es que Dios se proveyó a sí mismo la manera en la cual podía redimirnos, rescatarnos y ayudarnos a hacer lo que por nosotros mismos en nuestra carne no podemos.

Hay algunos creyentes hoy en día, que están volviendo a aquellas costumbres, quieren guardar fiestas como el pueblo judío, y hacer cosas según costumbres de aquel entonces, pero les recuerdo que Dios estableció el Nuevo Pacto con el hombre el día de Pentecostés.

Ya no era a través de una tabla con leyes que nos es muy difíciles de cumplir en nuestra humanidad y probado quedo.

Ahora es a través de la obra misericordiosa del Espíritu Santo y por la gracia a la cual accedemos por lo que Jesús hizo por nosotros.

El Espíritu Santo en tiempos del antiguo testamento y luego de que el ser humano dejo entrar el pecado, solo se manifestaba por momentos y de modo condicionado.

Condicionado por ej. En un Sansón que no podía cortar su pelo para no perder la fuerza, o en base a sacrificios ofrecidos por ej por Abraham, o música por parte de David, en fin, siempre era bajo ciertas condiciones y no en un estado de libertad y permanencia completa.

Pero ese día en el Pentecostés, el Espíritu Santo, llegó para quedarse en aquellos que lo buscan y anhelan de corazón.

Si crees que ya no puedes más, vendrá poder sobre ti, si ya eres un creyente de tiempo pero estas débil, la promesa es que recibirás poder cuando venga el Espíritu Santo sobre ti.

Si ya lo recibiste un día, pero lo has entristecido con tus malas acciones, o te has debilitado, hay gracia para ti, y hay perdón, sus brazos están abiertos.

Hoy es un buen día para que en tu privacidad le adores y no te levantes de esa oración hasta que hayas sentido la presencia de Dios en tu vida llenándote.

Hay que hacer alguna acción religiosa?.

No hay que hacer nada, podemos guardarnos de comer o abstenernos de esto o aquello pero lo cierto es que nada de eso es necesario, porque no es por obras, es por gracia.

Ya no vivimos bajo la ley sino bajo la gracia y El está a la puerta y llama.

Para que el Espíritu Santo pueda descender y llenar la vida de alguien tiene que haber un cambio de corazón, un anhelo profundo de que Dios transforme la vida.

Conclusión:

Ahora el Señor no escribe una ley en una tabla, ahora marca a fuego tu corazón y tu vida.

2 Corintios 3:6 dice el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, más el espíritu vivifica.

Pablo luchaba con personas que en aquella época venían a tratar de recordar la ley y querían que se siguieran haciendo las cosas tal y como ellos pensaban que se hacían, tal como estaban acostumbrados.

Pero Pablo había entendido el Nuevo Pacto, y les trataba de hacer comprender que la letra escrita mataba, pero en el Espíritu tenemos vida.

Jesus establecio un antes y un despues y marco un nuevo pacto entre el hombre y Dios.

No trates de hacer cosas con tus fuerzas, o someterte a la religiosidad de hacer o guardar acciones que te dicen que debes hacer, porque no recibimos vida por este tipo de cosas, recibimos vida cuando tenemos un corazón agradecido y que busca las cosas de Dios fervientemente.

Jesus golpea la puerta de tu corazón.

Si nunca lo hiciste recibe a Jesús, oye la voz del Señor golpeando la puerta de tu corazón y recibe la nueva vida y la esperanza que el Señor tiene para ti, no todo está perdido y hay esperanza para tu vida, aunque creas que todo está mal a tu alrededor.

Cuando recibes a Jesús, pasas de muerte a vida, y si quieres recibir al Espíritu Santo es solo abrir tu corazón y pedirle al Señor que llene tu vida.

Dile conmigo “Señor Jesús, te recibo como mi Señor y salvador, perdona mis pecados, cambia mi vida, Espíritu Santo, dame de ti y lléname, te necesito, en el nombre de Jesús, Amen”.

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