Biblia, Versículos

Lucas 24:30-35 Dios nos enciende

30 Y aconteció que estando sentado con ellos a la mesa, tomó el pan y lo bendijo, lo partió, y les dio. 

31 Entonces les fueron abiertos los ojos, y le reconocieron; mas él se desapareció de su vista. 

32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? 

Es necesario que hagamos una breve reseña de lo que sucede antes de estos 3 versos, esto sucede el domingo de resurrección, si quieres leer la historia completa búscala en el capítulo 24 de Lucas desde el verso 13. Te hare un resumen para que puedas comprender el contexto.

Esa mañana las mujeres fueron a la tumba y la encontraron vacía, los discípulos no alcanzaban a entender lo que había sucedido, no creyeron acerca de la resurrección sino que guardaban dudas.

Esa mañana dos de ellos decidieron volver a Emaús, creían que ya todo estaba perdido, que debían volver a sus vidas comunes, pero Jesús tenía otros planes, los intercepta y comienza una charla con ellos, quienes no lo reconocen, lo ven como un forastero que no sabe lo que ocurrió en esos días. Él les pregunta de que van hablando y ellos le cuentan acerca de la crucifixión.

Comienzan una charla con este “forastero” que les comparte la palabra y lo invitan a cenar y es en el momento en el que parte el pan, que sus manos son develadas y entonces, sus ojos se abren, y lo reconocen.

Reflexión

Dios nos enciende

El camino a Emaús, es un camino que muchos recorremos cuando nos encontramos en desilusión, y queremos volver atrás, a lo que alguna vez nos dio confort o a lo que acostumbrábamos a hacer. 

Esto era lo que ellos sentían, se habían quedado sin su fe, sin su Señor, no habían entendido ni creído aun en las afirmaciones de que la tumba estaba vacía, y que Jesús estaba vivo, es que su mente no alcanzaba a comprender.

Quizá te encuentres en camino hacia Emaús, desilusionado o estés perdiendo tu fe por alguna razón, pero déjame decirte, que no hay mejor lugar que el lugar de su presencia, donde tu corazón arde, porque su espíritu a través de su palabra te enciende y sopla vida.

Ellos al reconocer que era Jesús, comprendieron que en medio de su charla sintieron ese ardor en el corazón, ya que es imposible estar en su presencia y oírlo sin que algo suceda en tu interior. 

Acércate al fuego de Dios y tu corazón volverá a arder, no camines en dirección contraria, no vuelvas a Emaús, Él te intercepta hoy, se acerca a ti, preguntándote “que tienes?” puedes hablarle con libertad.

Es que su amor es tan grande que si estas volviendo atrás, El mismo va por ti.

Él es el buen pastor como nos dice Juan 10:11 “11 Yo soy el buen pastor: el buen pastor su vida da por las ovejas.”

El camino a Emaús es el pasado, pero Jesús interrumpe tu camino y te dice, el viernes de crucifixión ya paso, llego el domingo y la muerte no me pudo contener, estoy aquí para ti y todo es nuevo.

Deja el pasado atrás, hay una nueva etapa que se abre para ti si crees en El, abraza la promesa para tu vida y el amor de Dios te llenara. 

Artículos Relacionados:

Otros Versículos