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Colosenses 3:18-23 Sujeción, obediencia y conceptos

Sujeción, obediencia y conceptos que tenemos, esto es algo que hoy día se ve muy poco en la sociedad la que vivimos, pero leamos este pasaje.

“18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.

19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

20 Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor.

21 Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

22 Siervos, obedeced en todo a vuestros amos terrenales, no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino con corazón sincero, temiendo a Dios.

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombre”

La familia creación de Dios.

Cuando vemos que la biblia nos llama a sujetarnos, viene a nuestra mente el equivocado concepto de humillación o de estado de esclavitud, y esto que Dios nos pide está muy distante de eso, no hay que confundir los términos y entender el concepto.

La familia, creación de Dios.

Hoy en día vivimos en una sociedad donde los hijos no obedecen a los padres, los matrimonios no tienen el valor que deberían tener, y la familia en el concepto en el que fue creada ya no tiene el mismo rol, porque este mundo se encarga cada día de desvirtuarlo y poner a la familia en un lugar por debajo de los propios deseos.

He oído en infinitas oportunidades a personas diciendo “yo debo pensar en mí”, y por más que es algo, que si es correcto, hay una línea muy delgada entre pensar en uno para hacerse el bien, y caer en el egoísmo de solo pensar en uno mismo.

Mateo 22:39 dice “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.”, de ahí que está muy bien pensar en uno mismo, sin olvidar la segunda parte, que el amor por uno mismo tiene que estar en el mismo renglón que el amor al otro.

Cuida al otro, como quieres que te cuiden.

Si lo que hacemos por nosotros mismos lastima a otro, entonces estamos en una falta grave.

Este pasaje comienza dando una instrucción hacia las mujeres, y como mujer también entiendo que en este mundo violento en el que vivimos, muchas podrán leer esto y dirán “yo no voy a sujetarme a un marido agresivo”.

Mujer, Dios quiere lo mejor para ti.

Dios no te ordena que te quedes al lado de un marido agresivo, Él te ama y quiere lo mejor para ti, y seguramente cuando elegiste a ese marido Dios no estuvo en medio de tu decisión, pero si esa es tu situación, Él te anima a que ores por él, pero no te obliga a que aceptes ningún trato agresivo, al contrario.

Pero si tienes un esposo en Cristo, recuerda que es cabeza de hogar así como Cristo es cabeza de la iglesia, ahora, ojo, porque ese liderazgo del hombre no significa que esté por encima o sea más que la mujer, sino que el hombre ejerce un liderazgo amoroso y benevolente y los dos juntos en conjunto sometidos a la guía de nuestro Señor.

La mujer es un vaso frágil, como tal debes tratarla.

La sumisión y es importante que este concepto quede claro, es una sumisión que debe estar basada en el amor y debe traer gozo, por lo cual para que esto suceda debe haber un matrimonio buscando a Dios parejo, la sumisión traerá bendición y gozo en los dos.

Varón, cuida de tu esposa y tratala como a vaso frágil.

Y eso queda muy claro, porque acto seguido hay una clara instrucción para los esposos, “amad a vuestras mujeres y no sean ásperos con ellas”, eso significa, ojo como la tratas.

Las mujeres somos, dice la palabra como “vaso frágil”, y tenemos un lugar muy importante en el corazón de Dios.

Eva fue hecha por último, pero no por ser creada última es porque valga menos, sino porque se suele guardar para lo último la creación más deseada.

No en vano Jesús se presentó ante María Magdalena primero que a nadie, porque hay algo en el corazón de las mujeres que El ama y protege, esta mezcla de fragilidad con fuerza y dulzura.

Padres, seamos pacientes.

El Señor no se olvida de los hijos, estos que en este tiempo en el que vivimos, tan tecnologizados, y rebeldes olvidan las bases de la obediencia a los padres y el respeto que nace del amor.

Hijo, si tú quieres bendición de Dios en tu vida, obedece a Dios y a tus padres, si no lo haces no puedes recibir bendición, porque hay bendición en la obediencia, aunque hoy no comprendas la instrucción que recibes, obedece y Él te bendecirá por tu corazón.

Y los padres, Dios que es perfecto, sabe cómo a veces los padres solemos excedernos, y nos invita a no exasperar a nuestros hijos, que también son humanos, cuidado como los tratamos, pidamos sabiduría a Dios para no excedernos, ni en los límites, ni en las libertades.

Servir a Dios es un privilegio, pero estamos para eso, para servir.

Y por último, si estas sirviendo en una iglesia, se obediente porque Dios premia la obediencia, Jesús fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz, por lo cual, quienes somos nosotros para no obedecer?

Y cuando estés en tu trabajo, hazlo con excelencia, nos dice claramente al final, hagan todo como para el Señor, no para el hombre, se un buen testimonio del poder de Cristo, y lo que hagas hazlo con excelencia y se un digno representante del Señor.

Conclusión:

Dios mira los corazones obedientes, y premia la obediencia, El mira lo secreto de tu corazón, todo lo que hagas hazlo con gozo.

Tengamos claros los conceptos, no mal entendamos según conveniencia de cada quien, Dios es un Dios justo y conoce los pensamientos y las intenciones de nuestro corazón.

Quizá hoy tengas que ser obediente y no entiendas algo que debas obedecer, pero confía, que si el equivocado es el otro, Dios vera tu corazón y tu corazón obediente será bendecido.

Echa tus cargas delante del Señor, y aprendamos de Él.

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