Biblia, Versículos

Apocalipsis 2:4-5 Nuestro Primer amor.

Nuestro primer amor, no me refiero a ese amor de adolescente, ni al amor que sentimos cuando nos enamoramos de alguien, sino al amor con que la biblia se refiere, a quien debe ser nuestro Primer gran amor, el Señor.

Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.

Para permanecer, en ese primer amor, debemos, enfocarnos, "puestos los ojos en Jesús" dice la palabra de Dios.

Y en que me ayuda tener los ojos puestos en Jesús? En no desenfocarme de lo realmente importante, y en que me ayuda a no olvidar que Él es el autor y consumador de la fe, y quien me da vida real y abundante.

Dale a Dios tiempo de oracion, y busca una relacion con El.

Esto de que el hombre, hablando genéricamente, desenfoque su vista del Señor,  sucede desde Génesis, cuando Adán y Eva fueron creados, su alegría primaria, era el Señor, y su mirada estaba enfocada en El, pero el enemigo les mostro el árbol de donde no debían comer, y dice en Génesis, que entonces "vieron" que el árbol era bueno, y vieron que estaban desnudos.

Es que nunca habían visto esto a pesar de que estaba delante suyo, porque sus ojos estaban puestos en Dios.

Cuando desenfocamos la vista de Jesús como nos dice su palabra, entonces ponemos nuestra atención y otras cosas nos comienzan a distraer, a tal punto que el primer amor cambia de lugar.

El primer amor es Dios y adorar su nombre, ese es el primer amor de alguien que ha tenido un encuentro con el Señor.

No es casualidad que el primer mandamiento es “amaras a Dios por sobre todas las cosas”, y  la primer línea del Padre nuestro, es Padre nuestro que estas en el cielo santificado sea tu nombre, es alabar su nombre por sobre todo y ante todo.

Se vuelve tan fácil amar al Señor cuando realmente vamos conociendo más de Él, y nos damos cuenta, cuan cerca esta, y todo lo que a diario hace por nosotros.

Cuanto te amo el Padre, que fue capaz de enviar a su hijo a morir en una cruz por ti, y por mí, como no amar a ese Dios tan bueno y misericordioso.

Misericordia, esa palabra que hoy en día, no abunda, cuán grande es la misericordia de Dios por nosotros, que a pesar de nuestros defectos, a pesar de nuestros errores nos continúa dando oportunidades y nos pastorea con paciencia y amor infinito.

Si el ser humano aprendiera y tomara ejemplo de esa misericordia, un mundo muy distinto tendríamos, habría menos guerras, menos hambre y menos violencia, menos familias destruidas, menos niños abortados o maltratados y menos personas en depresión.

Porque no adoptamos la conducta de hijos de Dios, y nos alineamos a su carácter?

Amemos al Señor con todo nuestro corazón, y si estás leyendo esto, y de algún modo no sabes cómo hacerlo, es fácil, conócelo!.

El está aquí para ti, este pasaje de apocalipsis nos dice, que el Señor tiene una cosa en  contra y es que ha visto que muchos han dejado ese primer amor.

Cuando conocemos al Señor por lo general, nos toma un hambre por conocer más de Él, oír palabra, y viene un deseo de compartir a todos lo que hemos conocido.

No te distraigas.

Pero sucede muchas veces que las distracciones u obligaciones del mundo, pueden ocasionar que nuestra mirada se salga de lugar y que hasta sin darnos cuenta pongamos en el lugar donde está el Señor, otros “amores”.

Hoy es momento de buscar a Dios, este es el año donde Él nos favorecerá, donde se glorificara en todos aquellos que enfoquemos nuestra mirada y  nuestra confianza solo en El.

Si te habías alejado del Señor, vuelve a practicar aquellas cosas que hacías al principio de tu conversión, aunque tu carne no quiera, aunque te cueste al principio.

Dale a Dios un rato todos los días, al comenzar el día, cuando todo está en silencio, levántate, y habla con El, como con un amigo, cuéntale de ti, y deja que esa relación vaya en aumento.

Lee la palabra y llenate de su presencia.

Lee la palabra, ayúdate para conocerlo más, toma como un habito leer todos los días, comienza con un libro especifico de la biblia y acompaña con esta lectura tu tiempo de oración.

Vuelve a hacer aquellas cosas que hacías cuando conociste al Señor, y si nunca lo has conocido y si no sabes lo que es amar a Dios por sobre todo, conoce a aquel que dio su vida por ti, y paso por todos los dolores, traiciones, y escarnios que no merecía porque se puso en nuestro lugar, y pago el precio por todos nosotros.

Conclusión:

Cuando entiendes que nada de lo que tenemos es por merecerlo, y cuando comprendemos que hemos sido comprados a precio de sangre y que nos rescató para darnos libertad es tan fácil amarlo y ponerlo por sobre todas las cosas.

Y te cuento algo más, si tú pones a Dios como tu primer amor, todas las demás cosas en tu vida y relaciones mejoraran, porque El bendecirá todo lo tuyo y tendrás sus promesas para ti y los tuyos.

Si nunca recibiste al Señor como tu Dios, te invito a hacerlo hoy conmigo, dile “Señor, gracias por lo que hiciste por mí, perdona todos mis pecados, y recíbeme como tu hijo/a, y hazme una nueva criatura, y enséñame a amarte y obedecerte. En el nombre de Jesús. Amen.”

Dale a Dios tu primer amor, y el primer lugar en tu vida y todas las demás cosas serán benditos.

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